¿Por qué Eneagrama y Relaciones?

Desde el Eneagrama descubrimos que hemos desarrollado una serie de estrategias para sobrevivir, y que estas estrategias se han ido incorporando en nuestro inconsciente para formar parte de un funcionamiento automático, como el andar o el respirar.

Cuando las cosas no nos salen como nos gustaría, reaccionamos para cambiarlas. En esta reacción nos esforzamos por obtener los resultados deseados, sin embargo, a una reacción automática le sigue una estrategia automática, y he aquí el problema.

En el transcurso de nuestra vida nos vamos identificando con las historias que vivimos, hasta llegar a identificarnos con ellas. Así decimos: yo soy así, el otro es de tal manera; por otra parte, vivimos con la sensación de que debemos cuidar de nosotros mismos, ya que nadie lo hará, y si cambiamos, si dejamos de ser quienes somos, nos desorientaremos y nos sentiremos vulnerables.

Así, con todo este automatismo, es decir, con toda esta inconsciencia, vamos por la vida a la defensiva, protegiendo nuestra personalidad de todos los miedos y creencias establecidos a lo largo de la vida. De ahí la agresividad, la desconfianza, el egoísmo, etc.

Una relación de pareja es el ámbito de nuestra vida donde más vulnerables nos podemos sentir. La intimidad resultante de una unión emocional es precisamente la situación en que más somos nosotros mismos, donde más difícil es sostener nuestro personaje y, por lo tanto, donde más daño emocional nos pueden hacer.

La mayoría de conflictos de pareja nacen de esta posición defensiva, del encuentro entre el deseo de aproximarse al otro y el impulso de separarse para protegerse; entre el miedo a que no te quieran y el miedo a querer.

En resumen: lo que más nos impide amar de verdad es, sorprendentemente: el “miedo al amor”

Desde el estudio de la personalidad, a través del Eneagrama, podemos comprender todos estos patrones tóxicos que conviven con nosotros en nuestras relaciones. Podemos arrojar conciencia en todos estos elementos automáticos y empezar a cambiar miedos y creencias limitantes, por esperanza y satisfacción vital.

Cada uno de nosotros debe mirarse atentamente al ombligo y tratar de realizar una transformación personal. El objetivo es sencillo: ser y comportarse como la persona que nos gustaría tener al lado, lo demás vendrá como una consecuencia natural.

Una relación es una oportunidad para amar, no para sufrir. “El camino del amor se construye amando” …

Categorías: Relaciones de pareja

Lluís Rodríguez

Psicólogo, psicoterapeuta y formador. Profesor de Eneagrama de la Personalidad.

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